Cáncer Esofágico: volver volver

El esófago tubo hueco muscular por el cual se transportan los alimentos y los líquidos desde la garganta al estómago. La pared del esófago comprende varias capas de tejido, incluidos membrana mucosa, músculo y tejido conjuntivo. El cáncer del esófago comienza en el recubrimiento interior del esófago y se disemina hacia afuera a las otras capas a medida que crece.

El cáncer de esófago (CE) es uno de los tumores digestivos de peor pronóstico en el mundo occidental. En Chile, constituye el 5º lugar de las neoplasias en el hombre y el 7º en la mujer

¿Cuáles son los factores de riesgo del cáncer del esófago?

Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta sus probabilidades de contraer una enfermedad como el cáncer. Los diferentes tipos de cáncer tienen diferentes factores de riesgo. Por ejemplo, la exposición sin protección a los intensos rayos del sol es un factor de riesgo para el cáncer de la piel, y fumar es un factor de riesgo para el cáncer del pulmón, colon y muchos otros tipos de cáncer. Los científicos han determinado varios factores de riesgo que aumentan sus probabilidades de contraer cáncer del esófago. Algunos factores tienen más probabilidad de aumentar el riesgo de adenocarcinoma del esófago y otros el riesgo de carcinoma de células escamosas del esófago.

Entre los factores de riesgo tenemos los siguientes:

  • Consumo de tabaco.
  • Consumo alto de alcohol.
  • Esófago de Barrett: afección en la cual las células que recubren la parte inferior del esófago han cambiado o se han reemplazado con células anormales que pueden causar el cáncer del esófago. El reflujo gástrico (el retorno del contenido del estómago a la sección inferior del esófago) puede irritar el esófago y, con el transcurso del tiempo, producir esófago de Barrett.
  • Edad avanzada.
  • Sexo masculino.

En algunas personas, el ácido puede pasar del estómago al esófago. El término médico asignado al paso de ácido del estómago hacia el esófago es reflujo o enfermedad por reflujo gastroesofágico (E.R.G.E). En muchos casos, el reflujo puede causar síntomas tales como pirosis, o una sensación de ardor que irradia desde el centro del pecho. Sin embargo, en algunos casos, el reflujo puede ocurrir sin presentar absolutamente ningún síntoma. Si el reflujo del ácido estomacal a la parte baja del estómago continúa durante largo tiempo, la acidez puede lesionar el recubrimiento del esófago, y células glandulares anormales reemplazan las células escamosas que usualmente recubren el esófago. Estas células glandulares generalmente se parecen a las células que recubren el estómago y son más resistentes al ácido del estómago.

Cuando se observa la presencia de estas células glandulares en el esófago de una persona, se dice que padece una afección denominada esófago de Barrett. Las personas con esófago de Barrett corren un riesgo más alto de desarrollar cáncer del esófago, y por lo tanto necesitan ser supervisadas muy atentamente por su médico. Aunque el riesgo que corren es mayor que el promedio, la mayoría de las personas con esófago de Barrett no desarrollan cáncer del esófago. 


Los signos más comunes del cáncer del esófago comprenden dolor o dificultad al tragar y pérdida de peso.

Estos y otros síntomas pueden ser ocasionados por el cáncer del esófago y otras afecciones. Debe consultarse a un médico si se presenta cualquiera de los siguientes problemas:

  • Disfagia: Sensación de que la comida se queda atorada en la garganta o en el pecho. Frecuentemente la abertura del esófago se estrecha hasta aproximadamente la mitad de su anchura normal. Por lo tanto, la disfagia es comúnmente un síntoma tardío causado por un cáncer de gran tamaño que posiblemente ya no se pueda curar. Cuando se dificulta la deglución, frecuentemente las personas cambian su dieta y sus hábitos de alimentación sin darse cuenta. Mastican su comida más cuidadosa y lentamente. Sin embargo, conforme el cáncer sigue creciendo, esto deja de funcionar y los pacientes comienzan a ingerir alimentos más suaves que pasan más fácilmente a través del esófago. Los alimentos que típicamente se atoran son el pan y la carne. La incapacidad para tragar puede ocasionar que algunas personas eviten completamente los alimentos sólidos y que adopten una dieta líquida. Eventualmente ni los líquidos pueden pasar. Para ayudar a pasar la comida a través del esófago, el cuerpo produce más saliva. Esto causa que algunas personas se quejen de producir mucha mucosa o saliva espesa.
  • Pérdida de peso.
  • Dolor detrás del esternón.
  • Ronquera y tos.
  • Indigestión y acidez estomacal

Las personas con altos factores de riesgo de cáncer del esófago como tilosis (Enfermedad genetica caracterizada por una Hiperqueratosis de las palmas de las manos y  plantas de los pies, con leucoplasia oral) deben someterse regularmente a exámenes endoscópicos (visualización del interior del esófago a través de un tubo flexible iluminado llamado endoscopio) y biopsias (extirpación de una pequeña muestra de tejido para examinarla bajo un microscopio).

Los médicos recomiendan que las personas con esófago de Barrett se sometan a una endoscopia superior y a una biopsia frecuentemente.  Si se detecta displasia (células anormales, pero que todavía no son cancerosas, entonces generalmente la endoscopia y la biopsia se repiten con más frecuencia, al menos cada año.

Si la displasia es de alto grado (lo qué significa que las células aparecen muy anormales) es particularmente preocupante. Muchos médicos, pero no todos, recomiendan cirugía para extirpar el área del esófago de Barrett, a menos que el paciente tenga una mala salud y no pueda soportar la operación. Se recomienda la cirugía porque el alto riesgo de que ya está presente un cáncer tipo adenocarcinoma (pero que no se encuentra) o de que se desarrollará en algunos pocos años. El pronóstico para estos pacientes es relativamente bueno. Esta estrategia de supervisión puede ayudar a detectar cánceres en sus etapas tempranas, cuando es más probable que respondan al tratamiento.

ENDOSCOPIA SUPERIOR EN EL DIAGNOSTICO DE CANCER DE ESOFAGO:

La endoscopia es una prueba importante para diagnosticar el cáncer del esófago. Permite al médico ver el cáncer a través del endoscopio. A través del endoscopio se puede tomar una biopsia (muestra de tejido) que será examinada en el laboratorio para determinar si hay presencia de cáncer, y si la hay, de qué tipo (de células escamosas o adenocarcinoma). Si el cáncer del esófago está obstruyendo la abertura (el lumen) del esófago, entonces se pueden usar ciertos instrumentos para ayudar a agrandar esta abertura y auxiliar el paso de la comida y los líquidos.  Este examen endoscópico puede dar información al cirujano sobre el tamaño y la propagación del tumor y de si el tumor se puede extirpar completamente.

TOMOGRAFIA COMPUTARIZADA EN EL DIAGNÓSTICO 

Generalmente no se usa tomografía computarizada para hacer el diagnóstico inicial del cáncer del esófago, pero es útil para determinar la extensión, llamada la etapa, del cáncer. La tomografía computarizada muestra claramente el esófago y frecuentemente puede confirmar la ubicación de un cáncer del esófago. La tomografía computarizada también puede mostrar los órganos adyacentes al esófago, así como los ganglios linfáticos (conjunto de células inmunitarias del tamaño de un fríjol que ayudan a combatir las infecciones y el cáncer) y órganos distantes hacia los cuales se pueda haber propagado el cáncer. La tomografía computarizada puede ayudar a determinar si la cirugía es una buena opción de tratamiento.

Biopsia

Ésta es la prueba más importante.  Durante una endoscopia u otro procedimiento, el médico extirpará una pequeña porción de tejido.  Este tejido es luego examinado por un patólogo (un médico especializado en el diagnóstico de cáncer con un microscopio). Él o ella examina el tejido para determinar si hay células cancerosas, y de haberlas, qué tipo de células son.  Usualmente toma varios días obtener los resultados de una biopsia.

¿Cómo se clasifica el cáncer del esófago?

El sistema que más comúnmente se usa para describir las etapas del cáncer es el sistema TNM del American Joint Committee on Cancer (AJCC). El sistema TNM describe 3 piezas claves de información.

T se refiere al tamaño del tumor principal y el grado de propagación dentro del esófago y los órganos cercanos.

N se refiere a la propagación del cáncer a los ganglios (nódulos)  linfáticos cercanos.

M indica si el cáncer se ha metastatizado (propagado a órganos distantes)

Tratamiento

El 90 % de los pacientes con cáncer de esófago tienen un tumor avanzado en el momento de la detección, y únicamente en un 60 % se intenta una intervención quirúrgica que en un tercio no permite ningún gesto terapéutico. La supervivencia se ha relacionado con el grado de invasión local, de forma que la supervivencia a los 5 años es superior al 90 % en caso de tumores intramucosos, se reduce al 46 % en los submucosos, y al 29 y al 22 % cuando el tumor afecta, respectivamente, a muscular propia y adventicia. Cuando invade el mediastino, la supervivencia a los 5 años se reduce al 7 %. La existencia de metástasis reduce la supervivencia a los 5 años al 3 %. En los pacientes con enfermedad inicialmente avanzada, en quienes es posible efectuar resección del tumor, la supervivencia a los 5 años es del 20 %, mientras que en los que reciben tratamiento paliativo la supervivencia se reduce al 5 %. En el adenocarcinoma de esófago la supervivencia a los 5 años es similar y se considera del 7 %.

Tratamiento Cáncer de Esófago

La extirpación del tumor con esofagectomía es el único tratamiento curativo, aunque en las últimas décadas se ha descrito que, en algunos pacientes con cánceres superficiales y en pacientes de elevado riesgo, la aplicación de técnicas endoscópicas ha resultado curativa en un porcentaje significativo de pacientes. Las técnicas endoscópicas empleadas han sido mucosectomía y TFD. Cirugía

La toracotomía con esofagectomía es la técnica habitual, justificada por la multifocalidad de muchos cánceres de esófago. Con frecuencia se efectúa una anastomosis esofagogástrica, dejando un estómago torácico Ocasionalmente se efectúa interposición de colon.

Técnicas endoscópicas

La mucosectomía consiste en la extirpación endoscópica de áreas más o menos extensas de toda la mucosa y es útil en tumores intramucosos. Esta técnica puede ser curativa si la lesión está totalmente incluida en la zona extirpada y no hay otros focos. Se puede utilizar en pacientes con tumores superficiales demostrados por USE y que no pueden ser sometidos a cirugía por su estado general o sus enfermedades asociadas.


Resección Endoscópica de un Tumor Esofágico (Mucosectomía Endoscópica)


IMÁGENES TUMORES DE ESOFAGO  
Carcinoma Tercio Superior
del Esófago

Carcinoma Tercio Medio
del Esófago


Carcinoma Tercio Inferior del Esófago que Infiltra Estómago

Carcinoma Pulmonar que Infiltra tercio Superior del Esófago

ESOFAGECTOMIA   

Ubicación del Tumor Extirpación del Tumor   Se une Estómago al Esófago