Colon irritable o síndrome de intestino irritable: volver volver

En la actualidad la mayoría de los médicos hemos sustituido el antiguo término de Colon Irritable por el de Intestino Irritable, ya que no solo participa el Colon en los síntomas que caracterizan a esta enfermedad.

Como todo Síndrome se caracteriza por un conjunto de síntomas y síntomas digestivos recurrentes o crónicos en el tiempo. Su principal síntoma sería el dolor abdominal que se asocia a trastornos de la defecación (alteraciones en la frecuencia y/o consistencia de las deposiciones) puede asociarse a meteorismo (hinchazón) diarreas, estitiquez, sin encontrársele causa aparente una vez realizado los exámenes.

El término de “irritable” no significa inflamación como creen casi todos los pacientes, de hecho pudiera asegurarse que no se encuentra inflamación en el intestino de estos pacientes al examinarlos, conocemos que toda la alteración estaría a nivel de las terminaciones nerviosas intestinales que se encuentran “hiperactivas” (alteraciones psicosomáticas) provocándose entonces alteraciones motoras.

El “Intestino Irritable” constituye una de las principales causas de consulta en la Especialidad, afecta casi el 10 – 15% de la población adulta predominando en mujeres entre 30 y 40 años de edad .Las personas con este trastorno suelen ser activas, implicadas en sus proyectos de vida, asumen responsabilidades con facilidad, son bastante “controladores de lo suyo” analizando frecuentemente las consecuencias de sus actos y los de los demás, en algún grado perfeccionistas y no necesariamente deben sentirse superadas por la realidad que viven. El tratamiento pasa, no por hacer distinta a la persona, pero sí en matizar estos rasgos de su personalidad.

El Síndrome de intestino irritable no es en ningún caso una enfermedad grave, tampoco predispone a la aparición ce cáncer, si puede asociarse en algunos casos y con frecuencia a otras enfermedades digestivas como: Divertículos del colon, Hemorroides, fisuras anales y torsiones intestinales. Su médico será el único responsable de descartar otras enfermedades que producen síntomas recurrentes similares a los del intestino irritable tales como: Parasitismos intestinales, intolerancia a la leche, hasta canceres digestivos.

El tratamiento del intestino irritable estará encaminado fundamentalmente a lograr que se identifiquen aquellos factores que normalmente desencadenan los síntomas y se manejen adecuadamente, una orientación dietética adecuada y el uso de medicamentos que alivian los síntomas predominantes.